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Un archivo técnico e histórico dedicado a catalogar los datos estructurales de los pasos e infraestructuras fluviales construidos en el siglo XIX. Analizamos la cimentación de pilares de granito, la resistencia al desgaste por fricción hidráulica y la geometría de los arcos de medio punto de cantería.
Explorar el archivoConsulte los planos originales, los informes de cimentación y las memorias de cantería de los puentes de piedra del siglo XIX.
Ver catálogo de puentesDudas habituales sobre la cimentación de pilares, la cantería de arcos y la conservación de muelles de piedra.
La mayoría de los pilares se construían con granito o piedra caliza dura, seleccionada por su resistencia a la abrasión del agua y a los ciclos de hielo y deshielo. En regiones como el Garona, el granito local era la opción preferida por su densidad y baja porosidad.
Se empleaban cajones de cimentación de madera (ataquías) que se hincaban en el lecho y se drenaban con bombas manuales o de vapor. Una vez seca la zona, se excavaba hasta el estrato firme y se vertía hormigón de cal hidráulica antes de colocar los sillares de granito.
El arco de medio punto tiene un semicírculo perfecto (radio igual a la mitad de la luz), mientras que el rebajado es más aplanado. En el siglo XIX, el medio punto era el más usado en puentes de cantería porque distribuye mejor las cargas verticales y evita empujes laterales excesivos sobre los estribos.
Eran elementos de contención hidráulica: los muros de mampostería con paramento inclinado y contrafuertes estaban diseñados para resistir la presión del agua y la erosión de las crecidas. Su función principal era estabilizar las orillas y permitir el atraque de embarcaciones, aunque su diseño también definió el paisaje urbano de París.
Las dovelas se tallaban con una ligera inclinación hacia el exterior para facilitar el drenaje superficial, y las juntas se sellaban con mortero de cal y arena. En zonas de mayor turbulencia, se colocaban láminas de plomo entre las dovelas para absorber vibraciones y evitar la penetración de agua.
Cada ficha responde a una pregunta real de ingeniería histórica. No ofrecemos divulgación genérica, sino datos contrastados sobre cimentación, desgaste hidráulico y geometría de cantería.
Cada puente incluye el tipo de pilar, la profundidad de hinca en el lecho y la piedra empleada. Sabrás por qué un granito del Garona resiste la marea mientras otra roca se desgasta en décadas.
Medimos la abrasión real en las dovelas de los arcos y en los paramentos de los muelles. Obtienes datos de erosión por caudal y velocidad de corriente, no estimaciones genéricas.
Luz, flecha, espesor de clave y disposición de las dovelas. Cada ficha desglosa las proporciones que garantizaron la estabilidad durante más de 150 años sin refuerzos modernos.
Desde la talla de dovelas en arenisca hasta el montaje sobre cimbras de madera. El archivo recupera métodos constructivos que hoy solo se conservan en tratados antiguos.
Cada infraestructura se analiza dentro de su cuenca: régimen de crecidas, tipo de sedimento y exposición a mareas. El resultado es una lectura hidráulica, no solo arquitectónica.
Si trabajas en la conservación de puentes de piedra, las fichas ofrecen referencias de morteros originales, aparejos y sistemas de drenaje que pueden aplicarse en intervenciones actuales.